El desafío del proyecto
La evidencia científica demuestra que el Cuidado Centrado en la Familia favorece mejores resultados clínicos y emocionales en niños hospitalizados. Cuando madres, padres y cuidadores cuentan con condiciones adecuadas para descansar, alimentarse e higienizarse, pueden participar de manera más activa en el cuidado de sus hijos, reduciendo su estrés y fortaleciendo el acompañamiento durante la hospitalización.
Diversos estudios asocian este modelo con una mejor experiencia hospitalaria, mayor adherencia a los tratamientos y, en algunos casos, con una reducción de la duración de la hospitalización.
En Casa Ronald McDonald trabajamos para responder a este desafío. Acogemos a familias cuyos hijos se encuentran hospitalizados y que, debido a la distancia de su hogar o a la complejidad de los tratamientos, deben permanecer semanas o meses junto a ellos. Durante ese tiempo, la Casa Ronald y las Salas Familiares se transforman en un hogar lejos del hogar, un espacio donde pueden descansar, alimentarse, ducharse y recuperar fuerzas para seguir acompañando a quienes más los necesitan.
Tras años de uso continuo, parte del mobiliario y del equipamiento destinado al descanso y bienestar de las familias han cumplido su vida útil, disminuyendo la calidad de estos espacios.
Este proyecto nació para renovar ese equipamiento y asegurar que madres y cuidadores cuenten con condiciones dignas, cómodas y acogedoras para descansar, recuperar energías y continuar brindando el acompañamiento que sus hijos necesitan durante el proceso de hospitalización. Porque cuando una familia puede descansar y sentirse contenida, también está en mejores condiciones para cuidar, acompañar y sostener emocionalmente a un niño que enfrenta una enfermedad.
La Solución
Gracias al financiamiento de SC Johnson fue posible avanzar en la renovación de equipamiento esencial para el descanso de las familias. A la fecha de esta nota se encuentra acreditada la adquisición e instalación de camas, camarotes, colchones, cubrecolchones y lockers para la Casa Ronald McDonald de Valparaíso.
Además se instalaron 6 bergers ergonómicos en nuestra Sala Familiar del Hospital San Borja Arriarán de Santiago.
Un proyecto construido junto a las familias
Durante junio, julio y agosto se coordinó la recepción, traslado e instalación del equipamiento disponible, procurando en todo momento no interrumpir la estadía de las familias.
Lo que más nos emocionó fue que este proceso no fue vivido como una simple renovación. Desde el primer día, las propias familias quisieron involucrarse espontáneamente, colaborando en el traslado y organización. Para ellas, cada cama, colchón o locker representaba una mejora concreta en el lugar que, por mucho tiempo, se convierte en su hogar.
La renovación se transformó en un momento compartido entre el equipo de Casa Ronald y las familias, quienes nos acompañaron en cada avance y recibieron muy felices las mejoras.
“Los muebles están preciosos y son mucho más espaciosos que los anteriores. Muchas gracias por la preocupación.”
Así describió una de las familias, reflejando el valor que tiene para ellas contar con espacios más funcionales y acogedores durante un período especialmente difícil para ellas.
Esta mejora no es solo un cambio de mobiliario. Contar con espacios cómodos y dignos permite que las familias descansen, recuperen energías y puedan acompañar mejor a sus hijos durante el tratamiento.