Durante el período comprendido entre abril de 2025 y marzo de 2026, la Fundación Ronald McDonald Chile ejecutó el primer año completo de su programa de nutrición hospitalaria, alcanzando 2.699 ocasiones de comida, 39.901 porciones individuales y 26.474 familias únicas beneficiadas en siete puntos de atención: la Casa Ronald McDonald de Van Buren y seis Salas Familiares en los hospitales Sótero del Río, Exequiel González Cortés, Roberto del Río, San Borja Arriarán, TROI y el Dr. Franco Ravera Zunino en Rancagua. El programa responde a una realidad crítica del sistema de salud público chileno: los hospitales no proveen alimentación a los acompañantes de pacientes, y el costo de vida en zonas hospitalarias hace prácticamente imposible que las familias más vulnerables puedan costear sus propias comidas durante la hospitalización de sus hijos.
El programa, formalizado en septiembre de 2025, incluyó entre ese mes y marzo de 2026 la entrega de 13.174 desayunos compuestos por sándwich, líquido caliente y yogur, más 9.338 colaciones con jugo, fruta y cereales.
Entre los logros del período destaca la consolidación de una red de aliados que permitió sumar ingresos adicionales por más de $24,5 millones en donaciones en dinero y especies. Empresas como Watt’s profundizaron su compromiso con una segunda donación de productos, mientras que Los Girasoles se incorporó con un aporte mensual de CLP 70.000 durante todo 2026. La Red de Alimentos se mantuvo como socio estratégico, y un modelo de voluntariado corporativo comenzó a replicarse en las Salas Familiares, invitando a empresas a preparar desayunos o almuerzos como parte de sus programas de responsabilidad social. Actualmente se evalúa una alianza con una franquiciada de Arcos Dorados en Rancagua para la donación de almuerzos en esa sede.
El impacto del programa tiene rostro humano: Dalia Padrón Ortega, abuela venezolana que viajó desde Antofagasta para acompañar a su nieta Mian —una niña de 6 años con más de cinco meses hospitalizada tras una cirugía por epilepsia— encontró en la Sala Familiar del Hospital San Borja Arriarán un refugio cotidiano. “Si no tuviera esto, nos hubiéramos visto mal, muy mal. Aquí siempre hacen comida, siempre comemos”, relató. El programa ya aseguró financiamiento para un segundo año a través del Grant Year 2 de USD 58.000, y proyecta implementar una webapp de registro unificado y fortalecer su área de comunicaciones para fidelizar a sus aliados y ampliar el alcance en 2026-2027.